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Iglesia de Santa Ana de Triana (12/DIC/07)

La iglesia de Santa Ana de Triana fue la primera que se construyó en Sevilla después de la Reconquista. La mandó construir Alfonso X El Sabio. Se comenzó en el año 1.276, y se terminó a principios del siglo XIV.

Su estilo es gótico cisterciense, aunque su construcción con ladrillos, le imprime también un estilo gótico mudéjar. Como consecuencia del terremoto de Lisboa en el año 1755, sufrió una importante remodelación. Inicialmente se debe el origen cisterciense al utilizado en Castilla, que es la tierra de procedencia de San Fernando y Alfonso X, y posteriormente fue evolucionando hasta adoptar el estilo de iglesia sevillano para lo que se recurrió a alarifes hispano musulmanes. Como Sevilla es tierra que no posee canteras de piedra, hay en la construcción del templo partes de piedra y otras de ladrillo. Destacan en las puertas laterales las estructuras de punta de diamante y el diente de lobo o de sierra . Los pilares son cruciformes y se utiliza la piedra en los nervios y arcos, así como en las ménsulas que los sostienen.

Está construida con dos naves laterales y una central un poco más alta y doble achura que las otras. Estas constan de cinco tramos, y a lo largo de su parte alta hay una especie de ventanas que dan luz a un corredor alto que sirve de almacén.

La torre se construyó bajo la dirección de Pedro de Silva en la primera mitad del siglo XV. Conserva en su parte inferior restos mudejares, y sus dos cuerpos superiores que se adornan con cerámica azul, pertenecen al bajo Renacimiento. El chapitel es del siglo XVII.

Tanto la capilla sacramental que alberga el retablo mayor como las laterales tienen sus paredes dispuestas de forma poligonal, El techo de la cabecera está formado por una cúpula de nervadura, de piedra. La capilla de la derecha alberga la pila bautismal, está decorada con azulejos del siglo XVIII, y pinturas murales de Domingo Martínez y sirve de antesala de la sacristía.

El retablo del altar mayor es muy importante con sus pinturas de Pedro de Campaña, sobre 15 tablas que nos cuentan historias de la vida cotidiana Virgen,San Joaquín y Santa Ana, con enseres de mobiliario y hasta un perro, extraídas de los Evangelios apócrifos, ya que los cuatro evangelistas no nos cuentan nada sobre la vida de la Virgen María. Tiene varias esculturas de Nufro de Ortega y Nicolás de Jurate de alrededor del año 1540. En la parte central hay una hornacina con imágenes de Santa Ana, la Virgen María y el Niño Jesús, del siglo XIII, de autor anónimo, cuyos rostros nos recuerdan los de las Vírgenes de los Reyes y del Rocío. Destaca a la derecha una puerta tallada, y a la izquierda tambié tallado hay un paño de la Verónica. Excepto esta parte central, el retablo mayor está muy deteriorado, y próximamente se va a restaurar.

En el frontal de la nave derecha y en la parte superior de la puerta de la Capilla Bautismal está la imagen de un Crito crucificado que le llaman del Buen Viaje que juntoa una virgen dolorosa que hay en una capilla también de la nave derecha procesionaban en la antigua cofradía del Buen Viaje.

Otras obras importantes son el Cristo del Socorro, de Andrés de Ocampo, del año 1620, la Divina Pastora de Triana, de Juan de Astorga, así como la Custodia realizada por Andrés Osorio que procesiona en la fiesta del Corpus Chico, una escultura de San Joaquín situada en la capilla contigua a la pila bautismal, que es obra de Blas Muñoz de Moncada de estilo barroco del siglo XVII, y una Virgen de la Antigua copia de la original que está en la catedral.

A la derecha del coro, por su parte externa hay un retablo con una imagen de la Inmaculada atribuída a la Roldana y otra del Niño Jesús con una maqueta de la Giralda en el centro que antes tenía a las Santas Justa y Rufina.

En la nave de la derecha hay un políptico de Hernando de Esturmio, que en su parte central tiene una pintura de Sta Catalina, estando vacíos los otros cuatro huecos.

En la misma pared y debajo del políptico, hay una lauda sepulcral de D. Iñigo López del año 1503 (indica la fecha en su parte superior derecha con números romanos de la siguiente forma: MCCCCCIII), está construida en azulejos por Niculoso Pisano, y respecto a la misma hay una leyenda, que dice que las mujeres que quieran casarse deben dar siete patadas a la cara de la imagen yacente de D.Iñigo, que se observa deteriorada, por lo que se decidió poner una reja para evitar su total destrucción. Dice la leyenda que la persona enterrada es un esclavo negro, cosa poco creíble, ya que no se enterraba en las iglesias a los esclavos ni desconocidos.

El coro está situado a los pies de la nave central está cerrado por una reja del siglo XVIII, la sillería del siglo XVII es obra de Miguel Cano, y el órgano del siglo XVIII es de estilo neoclásico obra de Valentín de Vardelonga.

Junto con la Catedral, es la única iglesia que conserva el Trascoro que contiene una pintura llamada La Virgen de la Rosa del siglo XVI. obra de Alejo Fernandez. Este cuadro lo tenía en su poder un caballero inquisidor, que lo entregó a la iglesia a cambio de ser enterrado a su muerte en el trascoro, cosa que así se hizo.

En la capilla bautismal hay una escritura enmarcada que dice así: "Este sobredicho rey D. Alfonso, estando doliente de sus ojos de muy gran mal, saltósele el ojo derecho del casco e prometióa Ntra. Sra. la Virgen Santa María el hacer aquí una iglesia que le dixesen Santa Ana madre de Nuestra Señora Santa Maríae luego en una hora se le tornó el ojo sano y en su lugar. Y el noble rey Don Alfonso quando vido tan grandísimo milagro que hiciera Ntro. Señor Dios vino a este lugar y preguntó a los vecinos de Triana como no facian aquí iglesia y ellos le dixeron señor agora la queremos fazer e preguntoles como le querian poner nombre e ellos dixeron,queremos que le digan Santa María e entonces dixo el noble señor rey D. Alfonso, yo tengo por bien y es mi voluntad de facer aquí una a honor de la bienaventurada Sra. Santa Ana Madre de Ntra. Sra. la Virgen María a quien yo soy tenido de servir e porque yo he bien e por cuanta ayuda me face que sin ella yo no podría acabar lo que pido al su precioso hijo Ntro. Señor. Entonces dixeron los Jurados ellos homes buenos de la collación fágase señor lo que vos mandarades pero que vos demandamos señor de merced que lo sepa antes e hagamos la relación al señor Arzobispo Don Remondo vuestro compadre padrino del muy noble rey Don Sancho e rogóle que cabalgase e pasase aquí a Triana e que bendijese aquesta iglesia y el Sr. Arzobispo D. Remondo por su ruego lo hizo ansí e bendixo este santo templo e luego fizo e estableció esta vocación a loor e alabanza de la bienaventurada Señora Santa Ana

En la sacristía destaca entre otras obras, una pintura de la Virgen de los Remedios de estilo renacentista obra de Juan de Zamora, así como algunas pinturas de los huecos existentes en los polipticos ya indicados

Noviembre 2007

Museo de la Logia del Ayuntamiento de Sevilla (01/AGO/07)

Desde mayo de 2006 está abierto este pequeño museo, que se llama “Tres mil años de historia en Sevilla” . Expone objetos y documentos de propiedad municipal que estaban guardados en diversas dependencias del Ayuntamiento.

El museo tiene una disposición rectangular, y la mayor parte de los objetos están dentro de vitrinas a lo largo de dos paredes paralelas, siendo lo primero que nos encontramos una reproducción del Tesoro del Carambolo, que seguramente la realizó Fernando Marmolejo como otra que hay en el Museo Arqueológico.

La historia que se cuenta del citado Tesoro, es la siguiente: Al suroeste de la Península Ibérica, existía la mítica civilización llamada Tartessos, que comerciaba con los Fenicios, dejando de tener relaciones comerciales por los elevados precios que estos ponían a sus mercancías. El rey de Tartessos llamado Argantonio, decidió atacar a los Fenicios que ocupaban la zona de Cádiz, y en la batalla pereció, siendo despojado de sus atributos por un soldado tartéssico que los metió en una tinaja y los enterró en el cerro del Carambolo, este soldado murió sin comunicar a nadie el lugar donde había enterrado los citados atributos, que fueron hallados en el año 1958, al realizar unas obras de ampliación en las instalaciones del Tiro Olímpico. Otras investigaciones dicen que probablemente su origen es fenicio.


Llaves de la ciudad (copia)

El tesoro está compuesto de 21 piezas de oro de 24 quilates y un peso total de 2,950 kg de las cuales 16 tienen forma rectangular, dos pectorales que tienen forma de aspa, dos hermosos brazaletes, y un collar. En la recuperación de estropearon un poco una de las dos pectorales y una de las piezas rectangulares, defectos que no se observan en las reproducciones.

Después vemos varias monedas correspondientes a las civilizaciones romanas y árabes que pasaron por Sevilla, y seguidamente podemos observar unas copias de las llaves de la ciudad (las originales están en la Catedral). En los dientes de una de ellas de puede observar el texto “Dios abrirá el rey entrará”. Una llave es la de la Sevilla Arabe y otra la de la Sevilla Judía, que era un recinto dentro de la ciudad.

A continuación vemos un documento original que es el primero de convocatoria del Consejo de la Ciudad, similar a lo que ahora es la Corporación Municipal, seguido de otro texto del siglo XVque es la cédula por la que el rey Juan II concede a la ciudad el título de “Muy leal,” reconociéndose la vinculación de Sevilla con la Corona.

Al llegar a este punto, nos damos la vuelta, porque a nuestras espaldas y en el centro de la sala hay otra vitrina que contiene el Pendón de la Ciudad, que es la joya de la exposición, y no se me ocurre otra cosa a la que asemejarlo, que a una letra d mayùscula. Su fondo es de color rojo, está restaurado en varias ocasiones, y tiene por ambas caras la imagen del Rey San Fernando que sucesivamente ha sido ampliada con los atributos del rey como por ejemplo el halo de santidad que fue añadido después de su canonización.


Pendón de San Fernando

El Pendón fue utilizado por los Reyes Católicos en la toma de la ciudad de Granada, y tradicionalmente, cada 23 de noviembre, dia de San Clemente, cuando se conmemora la conquista de la ciudad, lo porta el concejal mas joven de Sevilla en la procesión de la espada, que se celebra en la Catedral.

Continuando con la vitrina anterior, contemplamos unas jarras y recipientes de medidas utilizados en el siglo XVIII, para los productos traídos del Nuevo Mundo. Después hay dos preciosas dalmáticas de finales del siglo XVI, acompañadas de sus correspondientes mazas de plata dorada que se usaban en el culto religioso, en la Semana Santa, y en la toma de posesión del nuevo Alcalde.

Vemos después el Pendón Chico, también rojo, que es de dimensiones bastante mas reducidas, tiene las imágenes de San Fernando, San Isidoro y San Leandro y sus rostros han perdido los rasgos con el paso del tiempo. Se puede decir que este pendón fue el precursor de lo que en el futuro sería el escudo de la ciudad de Sevilla.

Pasamos a la vitrina de la pared de enfrente, y podemos contemplar un grupo de matrices para la fabricación de sellos de la ciudad, seguidos de un pergamino de color verde amarillo con caracteres japoneses. Se trata de una carta de presentación de una embajada de unos treinta japoneses que llegaron a Sevilla a través del río Guadalquivir en el año 1613, y desembarcaron en Coria del Río, y se quedaron allí a vivir. Esta es la explicación de la abundancia del apellido Japón en este pueblo tan cercano a Sevilla, que ostentan alrededor de setecientas personas.

Gracias a la llegada dela fotografía, podemos contemplar una espléndida composición de siete fotos unidas donde vemos desde la calle Betis pasando por el Puente de Triana, hasta el muelle de la sal, y varios grupos de barcos de vela en el río que nos indican la gran actividad portuaria de la ciudad.


Tesoro del Carambolo

Otras fotografías expuestas son las de la construcción de la estación del ferrocarril de Plaza de Armas, de la Feria de Ganados origen de la Feria de Abril, así como fotografías aéreas de la los pabellones de la Exposición Iberoamericana del año 1929, otras de la ampliación de la calle Imagen y urbanización del centro.

En la parte alta de esta pared y fuera de la vitrina, hay varias pinturas de Zurbarán y Murillo, destacando una Inmaculada del extremeño, que cuando vino a Sevilla desde Fuente de Cantos contaba solo con dieciseis años. Varios bocetos de Murillo, que para pintar la Virgen y los ángeles, tomaba como modelos a su esposa e hijos. El último cuadro es de Gustavo Bacarisas que representa una multitud de gente el día en que se proclamó la segunda republica.

Febrero 2007

La catedral de Sevilla (31/JUL/2007)

Un lluvioso sábado de primeros de diciembre, visité una vez más la Catedral de Sevilla con el grupo de compañeros de clase del curso Siglos de Oro, y guiados por nuestro profesor José Luis Sedano, que disfrutó tanto o más que nosotros con la visita, y al menos a mí me contagió su entusiasmo y las ganas de volver.

Comenzamos la visita entrando por la Puerta del Lagarto hasta el Patio de los Naranjos, que tiene otra puerta al norte llamada Puerta del Perdón, y otra al sur denominada de la Concepción que es la más reciente, ya que se terminó en 1.917, también la más desconocida por estar dentro del patio, y también la más bonita. Hay otra puerta orientada al norte que es la de San Fernando de 1660, con acceso a la iglesia al Sagrario. En el centro del Patio hay una pileta cuya taza se conserva desde los tiempos en que se construyó la Mezquita, es de época visigoda.

Otras puertas del templo son la de San Cristóbal también llamada del Príncipe que está al sur frente al Archivo de Indias; al oeste están la Puerta de Los Palos, y la de las Campanillas, y al oeste se encuentran las puertas que se denominan Mayor, Bautismo y San Miguel.

El edificio está construido sobre el solar de la Mezquita Mayor de Sevilla, del cual quedan algunos restos como el Patio de los Naranjos y los tercios inferiores de la Giralda. La mezquita se construyó entre los años 1184 y 1198, siendo consagrada como Catedral en el año 1248, cuando San Fernando conquistó Sevilla, hasta 1401, año en el que se decidió la construcción de la Catedral sobre las ruinas de la Mezquita, según acuerdo del cabildo eclesiástico del 8 de julio. Se cuenta que uno de los capitulares dijo “Fagamos un templo tal y tan grande que los que lo vieran labrado nos tengan por locos”


Vista exterior de la catedral

Entre los años 1434 y 1517 se realizan las obras de la Catedral gótica comenzando por la parte oeste. Los planos los hizo Alonso Martínez, y le sucedieron los maestros franceses y alemanes Isambert, Carlin, Juan Norman, Juan de Hoces y Simón de Colonia. La obra es de estilo gótico europeo y se hizo con piedra traída desde Jerez, Puerto de Santa María, Morón y Utrera, ya que Sevilla no tiene canteras de piedra.


Altar a la izquierda del Crucero

Más de cuatro siglos (quedó inaugurada en 1506) se tardaron en la construcción del edificio que según se dice es el tercero de la cristiandad en tamaño, precedido del Vaticano y San Pablo de Londres, Tiene 116 metros de largo por 76 de ancho, y 56 de alto en el crucero. Tiene además siete naves, 40 pilares, 69 bóvedas y, 74 vidrieras y más de 40 capillas y altares.

Entre los años 1528 y 1601 se realizan obras de estilo renacentista en la Capilla Real, y la construcción de la Sala Capitular, la Sacristía Mayor y sus anexos. La Capilla fue diseñada por Martín de Gainza en 1551, y la cúpula se debe a Hernán Ruiz, y Pedro Díaz de Palacios entre otros que la continuaron. El altar dedicado a la Virgen de los Reyes, lo ejecutó en 1645 Luis Ortiz. La Virgen es la patrona de la ciudad, y la imagen data del siglo XIII, tiene una altura de 166 centímetros, es un maniquí articulado que tiene modelados cabeza manos y pies. En el centro de una amplia escalinata que conduce al altar hay una urna de plata labrada en el siglo XVII, que contiene el cuerpo de San Fernando, y a ambos lados lados de la capilla, están los sepulcros de su esposa Beatriz de Suabia y su hijo Alfonso el Sabio.

En el centro del crucero está la capilla Mayor que contiene el retablo mayor del mundo con unas dimensiones de 20 metros de altura por 18 de anchura. Tiene mas de mil figuras, y su construcción duró mas de un siglo. Sus planos fueron trazados por el francés Pierre Dancart en 1480, y en su realización intervinieron arquitectos y escultores, como Jorge Fernández Alemán, Roque Balduque, Diego de Riaño y Juan Bautista Vázquez. El retablo representa escenas de la vida de Cristo desde su nacimiento hasta su muerte, de la Virgen, de la Creación, de Eva y el Pecado Original Está coronado en su parte superior por un crucificado que recibe el nombre del Cristo del Millón, según se dice porque ha atendido más de un millón de plegarias. Aquí bailan los Seises para el Corpus y la Inmaculada, y aquí se casó Carlos V, y recientemente la infanta Elena de Borbón.

Sobre la pared izquierda del crucero, en la parte interna de la puerta de la Concepcion, hay un gran cuadro realizado por Alfonso Grosso, que representa el Dogma de la Inmaculada. Se instaló en el año 1954 en la conmemoración de su centenario y en el se representa una imagen de la Inmaculada entre otras cosas, esta imagen de la Inmaculada tiene la particularidad de que su rostro es el de la Esperanza Macarena.


Monumento con los restos de Colón

Detrás de los bancos para el público está el coro con sus maravilla sillería de madera labrada con detalles de la Biblia, con su órgano de audición perfecta, y su gran facistol en el centro que también es una obra artística.

En los años 1618 a 1758, se hacen obras de estilo barroco como son la Parroquia del Sagrario y otras dos capillas menores a su lado.

En la Sacristía Mayor están los lienzos del Descendimiento de la Cruz de Pedro de Campaña, y San Leandro y San Isidoro de Murillo y en los muros laterales hay otras pinturas del autor de las Inmaculadas, y en las vitrinas varias custodias de los siglos XVI al XX, entre las que destaca la de Juan de Arfe que tiene cinco cuerpos, y mide unos tres metros de altura. Además de una colección riquísima de candelabros cruces y bandejas, destacando un tríptico de plata que el rey Sabio regaló a la ciudad, llamado Tablas Alfonsíes, así como las llaves originales de la ciudad., entregadas al rey Santo cuando entra en la ciudad en 1248.

La Sala Capitular tiene un techo abovedado presidiendo la estancia un cuadro de una Inmaculada de Murillo.

La Sacristía de los Cálices tiene una pintura de un autor flamenco que representa la Circuncisión de Cristo, así como el único cuadro de Goya dedicado las Santas Justa y Rufina con el león el Guadalquivir y la Giralda.

Junto a la puerta de San Cristóbal está el monumento a Colón de Arturo Mélida (1891) donde se guardan parte de sus restos. El monumento fúnebre consta de un pedestal alto, en el que cuatro pajes transportan a hombros un féretro que contiene los huesos. Cada paje representa cada uno de los cuatro reinos existentes en España por entonces, Castilla, León, Navarra y Aragón. El monumento se hizo para catedral de La Habana, pero como Cuba se independizó en 1898, el monumento se quedó aquí en España, decidiendose su ubicación definitiva en nuestra Catedral. En el año 2005 un estudio de ADN realizado en la Universidad de Granada confirmó la autenticidad de los restos así como los de su hijo Hernando Colón.

Una de las capillas más importantes es la de la Virgen de la Antigua con una de las imágenes mas veneradas en Sevilla, es una pintura realizada al fresco, que estaba en los muros de la antigua mezquita, siendo después hermoseada con adornos. Es del siglo XIV. Esta Capilla es más grande y más suntuosa que las demás porque el cardenal Diego Hurtado de Mendoza lo decidió así una vez que quiso que en esta Capilla descansaran sus restos tras su fallecimiento, su mausoleo es un monumento de estilo plateresco. También esta enterrado el Cardenal Luis de Luque y Azcona en el muro de enfrente de la misma Capilla.

La Cieguecita es una virgen de Martinez Montañés que está en la parte externa derecha del coro, es una de sus mejores obras y popularmente se le llama así porque parece que tiene los ojos cerrados.

El Trascoro es una obra espectacular de bronces, pinturas, esculturas, mármoles y jaspes que el público no aprecia en su justa valía, quizás porque está detrás de otras obras tan importantes como el Altar Mayor y el Coro. Cerca del Trascoro en el suelo está la tumba de Hernando Colón.

La Capilla Bautismal de la Catedral, está siendo utilizada para su cometido en el momento de la visita. Se llama también de San Antonio, es del siglo XVI. Tiene un cuadro de enormes dimensiones que narra la visión de San Antonio, obra de Murillo. Del mismo autor es el Bautismo de Cristo que corona el ratablo.

Otra capilla pequeña es la del Angel de la Guarda en la que destaca la belleza del rostro del Angel.

La capilla de la Scala tiene un monumento fúnebre vacío, porque el Arzobispo que se iba a enterrar, falleció en Roma quedando allí sus restos.

La Capilla de Santiago Apóstol montado en su caballo blanco representado en un cuadro hermoso es la última que visitamos, aunque también hay otras como la de la Virgen del Pilar que fue la primera patrona de la ciudad de Sevilla.

Esta visita es susceptible de ampliación por lo que es posible que volvamos a repetirla en el futuro para conocer más detalles de este gran monumento de nuestra ciudad.

Diciembre 2006

Iglesia de El Salvador de Sevilla (13/NOV/06)

El último viernes de octubre, visité por segunda vez en un año las obras de restauración de la iglesia del Salvador de Sevilla, llevándome una grata impresión sobre la marcha de las mismas.

El estado del templo en los últimos años era lamentable, dándose el caso de la caída desde el techo de una piedra de unos cinco kilos de peso. El día cuatro de marzo de 2003 se iniciaron las obras de restauración integral del edificio, y se estableció un plazo de cinco años para la culminación de las mismas

En sus comienzos, allá por los años 829-830 se estableció la primera mezquita mayor de Sevilla, (la mezquita de Ibn Adabbas, que debe este nombre al cadí de la ciudad que dirigió las obras, Umar Ibn Adabbas), unos trescientos cincuenta años antes que la Giralda, y cuando Fernando III conquista Sevilla en el año 1248, la mezquita se consagra como colegial cristiana. En 1671 se derribó la colegial medieval, construyéndose en 1712 la actual iglesia Colegial del Salvador, que en el año 1852 se constituye como parroquia.

Uno de los problemas más importantes que afectaban al edificio era la humedad, por lo que se decidió levantar el suelo y excavar hasta una profundidad de cinco metros. La excavación dio lugar a unos hallazgos verdaderamente importantes, como lo son más de cien tumbas en varias capas establecidas ordenadamente. Después de levantar todas esas fosas, se descubrió el suelo de la antigua colegial del siglo XVI, así como algunos pilares de la mezquita de Ibn Adabbas, y en los laterales algunas criptas, hallándose en la denominada de San Cristóbal una enorme cantidad de esqueletos amontonados, siendo en su mayoría de niños de corta edad. Se descubrió también la causa de la humedad, que es una inagotable corriente subterránea de agua.

Después de tres años y medio de comenzadas las obras, se ha repuesto el suelo del templo que es a su vez techo de la antigua mezquita que se conserva en el estado en que se encontró, el agua subterránea se extrae permanentemente, y se ha construído una escalera de acceso al subterráneo que constituye el suelo de la mezquita.

En esta segunda visita, se accede al edificio a través de la Sacristía Baja, a continuación está la Sacristía Alta, que queda a la izquierda del Retablo Mayor, y siguiendo por detrás de este, se llega a una sala denominada Archivo Osteológico que está a la derecha del retablo Mayor, e inmediatamente detrás del retablo del Amor. Este archivo, tiene su pared derecha llena de modernos armarios de madera con muchas cajas de plástico perfectamente etiquetadas, que contienen los huesos encontrados en el suelo, y en la cripta de San Cristóbal, y en el futuro será sala de estudio de todo este contingente.

Ya se ha establecido, que en el siglo XVIII, la estatura media del hombre era de 1,65 metros, y de la mujer de 1,54; que los esqueletos infantiles se debieron a epidemias que azotaban la ciudad y que esos niños pertenecían a la casa Cuna, que entonces estaba en lo que fue el cine Pathé de la calle Cuna, así como las enfermedades que causaban la muerte a los adultos, observándose además el mal estado de las dentaduras; etc.

Al salir al templo propiamente dicho, impresionaba la luz, en contraste con la oscuridad de antaño. La piedra ha sido limpiada con un gel detergente que se aplica a la zona a restaurar, y después de actuar durante unos veinte minutos, se retira dejándola completamente limpia.

Por una estrecha escalera de caracol de 36 peldaños situada en el rincón de la izquierda de la puerta principal, accedimos a una balconada doble que por su parte derecha da acceso al coro, que actualmente está en construcción. Allí se pueden observar de cerca las vidrieras, que aunque han sido limpiadas parcialmente, están pendientes de restauración y sustitución de muchos elementos. Estas vidrieras fueron donadas en el año 1870 por los duques de Montpensier, padres de la reina Mercedes de Orleans que fue la primera esposa del rey Alfonso XII.

Creo que cuando la restauración esté acabada y la iglesia amueblada, se habrá realizado una gran obra de la que nos podremos sentir orgullosos.

CORA (30/OCT/06)

Para Almudena

Mis primeros recuerdos son de un domingo por la mañana en la plaza de la Alfalfa de Sevilla, en una caja de cartón. Estaba metida con mis hermanos, todos muy pequeños, y como todos los animales recién nacidos, era muy bonita.

Llegó un niño acompañado de su papá, y se puso a acariciarnos a todos diciéndole a su padre que le comprara uno, a lo cuál este accedió de inmediato, le dio unas monedas a mi dueño, y el niño me eligió a mí. Me cogió en brazos y me llevaron a su casa.

Como en la Alfalfa hacía mucho calor, cuando llegamos a la casa de mis nuevos dueños, me pusieron un cacharrito con agua, y casi me la bebí toda. Pronto empezamos a jugar con una pelota, el niño de la casa y yo.

En pocos días fui tomando cariño a toda la familia, ya que me daban de comer las sobras de sus comidas, agua fresquita, y me pusieron un collar. Dormía en una caja con un trapo en el fondo para que no tuviera frío, y también me sacaban a la calle para que hiciera pipí y caca, aunque esto era lo que menos les gustaba a todos; a veces se retrasaban en hacerlo, y yo casi no podía aguantar, aunque el encargado de sacarme a la calle era el niño.

Cuando llegaron las navidades, Papá Noel le trajo muchos juguetes a mi amo pequeño, y él se lo pasaba muy bien jugando con ellos. Un ordenador, un teléfono móvil y muchas cosas más, y mientras él jugaba yo me sentaba en el suelo mirando lo bien que él se lo pasaba, porque yo lo quería cada vez mas, ya que era mi amo, pero él cada vez estaba mas ensimismado con sus juguetes, y se iba olvidando de mí, hasta el punto de que yo algunas veces creía que iba a reventar por aguantarme mis necesidades, y me las hacía en la casa. Ensuciaba el suelo, y la mamá se enfadaba mucho conmigo, primero me chillaba, después me pegaba con un periódico enrollado, y después con un palo.

Un día, la mamá le dijo al papá que tenían que echarme de casa porque molestaba mucho, porque era una perra muy fea, y porque al niño ya no le gustaba, pero yo les seguía queriendo, y cuando me pegaban, después iba hacia ellos moviendo el rabo y lamiéndoles las manos, que es como nosotros demostramos el cariño.

Llevaban razón, soy una perra fea y sin pedigrí. Al ir haciéndome mayor, me creció el pelo también, principalmente de color negro, pero con muchas canas, como a las personas mayores, en la cabeza el pelo me crecía de color gris, y en el cuello blanco. Así que tengo el pelo de muchos colores y rizado, y con unas orejas desproporcionadamente grandes. Mi cuerpo es muy pequeño, ya que levanto un palmo del suelo, y el rabo lo tengo levantado verticalmente cuando no estoy asustada. Aunque no lo he visto, creo que el corazón lo tengo bastante grande, y eso no sé si es bueno o no. Lo que sí tengo muy bueno es el olfato como todos los perros.

Algunas veces me llevaban en el coche a dar un paseo por el campo, y yo me subía a la parte superior de los asientos traseros para ir viendo la calle a través del cristal, pero aquél día, me llevaron a un polígono industrial, y me bajaron del coche. Yo creía que íbamos a jugar, pero ellos no se bajaron, cerraron las puertas y se fueron. Yo les seguí corriendo, pero el coche cada vez corría más y yo me iba quedando atrás, hasta que ya no pude aguantar.

Me quedé muy triste y sola. Los coches pasaban a gran velocidad y tenía que cuidar que no me atropellaran. Traté de buscar a mis dueños, siguiéndolos por el olor y confiando en mi buen olfato, pero los olores de los humos que dejaban los coches me desorientaban y tenía que ir con cuidado y despacio. Cuando se hizo de noche, busqué un sitio donde resguardarme, tenía mucha sed después de todo lo que había corrido, y también hambre. No hacía mucho frío porque era primavera.

Sin darme cuenta me dormí, y en plena noche me despertó un dolor muy grande en la pata trasera izquierda. Era una rata que me había mordido, me salió mucha sangre, y me seguía doliendo. Como pude, a base de lamerme la herida corté la sangre que me calmó un poco la sed, y cojeando me alejé de allí.

Al amanecer, no tenía idea de por donde podría encontrar a mis dueños, y dejé de buscarlos. Pensé que lo mejor sería tratar de buscar algo de comer y agua para beber, pero no encontraba nada. Vi unos cubos de basura y creí que allí habría desperdicios de comida, pero no había nada, ya que estaba en un polígono industrial.

Cuando anochecía, me acurrucaba en un rincón, y allí pasaba las noches, pero en una ocasión empezó a llover muchísimo, sonaban unos ruidos muy fuertes y el cielo se iluminaba; era la primera vez que yo veía como llovía, y me puse empapada, pasé mucho frío y cuando desperté tenía fiebre y mucha mas sed de lo normal. La lluvia trajo una cosa buena, y es que pude beber agua en los charcos para calmar mi sed, pero no me gustaba mojarme, ya que me puse malita.

Un día ví un grupo de perros grandes, y pensé que si me hacía amiga de ellos, podría acompañarles y compartir la comida que encontráramos, pero me equivoqué, ya que en la primera ocasión que creí que iba a comer un trozo de pan tirado en el suelo, me lo arrebataron dos perros mayores que me pegaron una paliza, me lastimaron la pata delantera derecha y no pude ni probarlo.

Cada día que pasaba estaba más debilitada, ya que no sabía valerme por mí misma, y me sentí muy desgraciada porque no tenía nadie que me quisiera y que me alimentara.

Para colmo de males, un día se acercaron un grupo de jinetes con sus caballos enjaezados y sus mujeres a la grupa, iban muy contentos a la romería del Rocío, y como yo estaba tan débil, no me pude apartar, y uno de los caballos me pisó la oreja derecha, que desde entonces la tengo doblada y sólo la pongo recta en algunas ocasiones, cuando me asusto.

Las personas que pasaban por mi lado, me veían en el suelo, y no me maltrataban, pero tampoco se molestaban por ayudarme, hasta que en una ocasión se acercó una señorita que creí que me iba a pegar, pero me habló con cariño y me preguntó que me pasaba, porque vio que estaba enferma, me dio de comer un poco de pan y de beber agua, y se fué.

Al día siguiente me visitó otra vez la misma señorita, y me cogió, me metió en una caja de cartón, que a su vez introdujo en su coche. Miró mi collar a ver si tenía algo escrito para localizar a mis dueños, pero no tenía nada. Me acordé de mis segundos amos, ya que así empecé mi vida con ellos.

Me llevó a su casa, y ya tenía nueva dueña, pero ella vivía sola y tenía que trabajar, por lo que no me iba a poder atender bien, aunque yo me conformaba con muy poco. Le dijo a la familia de su novio que si ellos querían quedarse conmigo, pero le dijeron que no porque hacía poco que habían tenido otra perrita, que había muerto, y no querían encariñarse conmigo.

Tiró mi collar viejo, y me compró uno nuevo con un arnés que me pasa por el cuello y el pecho, que tiene una argolla donde enganchan la cuerda para que no me haga daño.

Decidieron, que durante el día estuviera en casa del novio, y por la noche me llevaría a su casa mi nueva dueña. La familia del novio está formada por los padres, un hijo, una hija y la abuela. Yo estaba hecha un lío, porque no sabía a quién tenía que camelarme además de mi dueña.

Me llevaron al veterinario, y éste dijo que estaba muy débil y enferma, me mandó unos medicamentos que no me gustaba tomar, pero me obligaban a ingerirlos abriéndome la boca. Yo estaba confundida, porque creía que iba a mejora mi vida, pero por una parte me alimentaban, y por otra me maltrataban con las medicinas.

Aquí, si me sacan a la calle a hacer mis necesidades a tiempo, y cuando hago caca, la recogen para que el suelo no quede sucio.

Poco a poco me fui tomando la confianza, y notaba que todos me querían, dejaron de tratarme mal con las medicinas, porque un día dijo el veterinario que ya esta recuperada, y para comer ya se encarga la abuela de que esté bien alimentada. Tengo un plato con pienso y otro con agua, y además me dan una carne especial para perros que me gusta mucho.

Tengo varios juguetes como pelotas y un muñeco de peluche que sólo son para mí. Para el invierno me han hecho un jersey que no me gusta, y en la familia, se ríen de mi cuando me lo ponen, pero la verdad es que me abriga bastante porque yo soy muy friolera.

Un día de verano, me llevaron a la playa por primera vez, y como ví que los padres se metían en el agua, yo me metí detrás de ellos, pero cuando iba nadando, me acordé de lo mal que lo pasé mojándome cuando estaba abandonada, y no me gustó. De hecho me bañan de vez en cuando en la bañera, para que esté limpia, y aunque no me gusta, me quedo muy quieta, porque reconozco que es por mi bien. Cuando en la playa hay poca gente, me dejan suelta y yo me pongo a correr como una loca por la arena y a escarbar haciendo agujeros donde meto la cabeza. Si hay gente me tienen que atar, porque ladro a los niños para jugar con ellos, pero como no me entienden se asustan.

Ya ha pasado mucho tiempo, y reconozco que todos me quieren, y estoy segura de que esta familia no me va a abandonar, ellos dicen que me ha tocado la lotería, porque mi situación ha cambiado muchísimo, y me encuentro muy a gusto.

Yo me porto muy bien, y juego mucho sola y con ellos, a veces les muerdo en las manos, pero nunca aprieto y no les hago daño. Paso malos ratos cuando me bañan como ya he dicho, y cuando me cortan el pelo, pero después se me olvidan y disfruto mucho, y doy saltos de alegría cuando veo que cualquiera de la familia coge mi cuerda para atarme y sacarme a la calle.

Las mañanas, las paso con la abuela, y le hago compañía, y al medio día cuando empiezan a venir los demás para comer les espero algunas veces detrás de la puerta, dispuesta a jugar con todos.

No comprendo como después de lo mal que lo he pasado, ahora me va tan bien, o tal vez si lo comprenda, a lo mejor es porque tengo el corazón muy grande.

Fernando Usero
Sevilla
13-05-03


La restauración de un libro

A primeros de noviembre del 2004, mi prima Reme me encargó que le restaurara un viejo libro que su madre había utilizado en vida como devocionario, cosa que le dije que trataría de hacer lo mejor posible.

El libro, de unas seiscientas cincuentas páginas no tenía tapas, le faltaban las primeras hojas y las últimas, y las que tenía al principio y al final estaban muy deterioradas, desconociéndose el título, el autor y la editorial.

Para una restauración adecuada, lo que procedía, era fotocopiar las hojas estropeadas, y localizar otro libro igual, para hacer copias también de las hojas que faltaban.

La búsqueda de otro libro igual, resultó más laboriosa de lo esperado, pero no por ello menos gratificante.

Pensé que en cualquier iglesia o convento de Sevilla habría otro ejemplar similar, por lo que lo primero que hice fue acercarme al Convento del Valle, muy cercano a mi lugar de trabajo, así como la Iglesia del Valle donde mora el Cristo de los Gitanos, al que visitamos de vez en cuando. En ambos sitios me dijeron que no tenían ningún libro igual ni parecido.

Poco tiempo después se celebró en la Plaza Nueva la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, y allí estaba yo el día de la inauguración con mi libro en el bolsillo preguntando caseta por caseta si tenían o conocían un libro similar al objeto de restaurar el que yo llevaba , y la negativa de todos y cada uno de los libreros, excepto uno de Cádiz, que me dijo venga usted la semana próxima que ya habremos abierto todas las cajas que yo creo que sí lo tengo.

La siguiente etapa fue un sábado. El librero había abierto todas sus cajas pero no tenía nada parecido, por lo que ante la nueva decepción seguí con las visitas. Fui al Palacio Arzobispal, donde me dijeron que era una edición muy antigua, y que no conocían nada similar. De camino pude contemplar una magnífica exposición fotográfica al aire libre en las gradas de la Catedral sobre la Virgen de los Reyes. Muy cerca de allí está el convento de La Encarnación de las Agustinas Ermitañas donde tampoco había nada parecido. En la Residencia de Ancianos de San Juan de Dios, de la calle Sagasta habían mandado gran parte de la biblioteca a Granada por falta de espacio en Sevilla , según el hermano Vicente, y por lo tanto otra negativa. Desde allí fui al convento de Santa María de Jesús en la calle Aguilas, donde se custodia la imagen de San Pancracio, al que miles de devotos visitan tradicionalmente todos los lunes, donde me dijeron que la hermana María José que es la encargada de la biblioteca estaba en Méjico visitando a su familia, y volvería después de Navidad.

En otro paseo por el casco antiguo de Sevilla, estuve en la iglesia de san Ildefonso que estaba completamente vacía, entré hasta la sacristía sin ver a nadie, y cuando salía, estaban cerrando la puerta, por lo que si hubiera salido un instante más tarde me habría quedado encerrado hasta la tarde a la hora de la misa. Enfrente está el convento de San Leandro. Allí encontré el torno de casi todos los conventos de clausura y recurrí a la olvidada fórmula de saludo de "Ave María Purísima...". Pasé el libro por el torno y la madre tornera se lo entró para consultar, regresando con una nueva negativa. Allí adquirí una caja de las ricas yemas de San Leandro.

La iglesia de San Isidoro tenía la celebración de una boda, y no era ocasión para entretenerse en buscar un libro. Un poco más allá está la iglesia de san Alberto, y junto a ella el oratorio de San Felipe Neri, y residencia de los Padres Filipenses. Allí el padre Pedro Fernández me atendió revisando el libro para recordar sus contenidos y buscar algo similar, rogándome que le llamara por teléfono después de Navidad.

El convento de Santa Inés, que también tiene su torno, fue otra negativa, pero su sala de exposiciones tenía en aquel momento una exposición conmemorativa de los setenta y cinco años del diario ABC, que resultó muy interesante e instructiva. Cerca de allí está la la iglesia de Santiago que visité en varias ocasiones, allí pude contemplar el paso de misterio de Semana Santa del Beso de Judas, este año estrenaba su trono de caoba, y que además de las imágenes tiene un buen tronco de oliva. Me aconsejaron que visitara otras iglesias donde podría encontrar alguna solución y seguí mi ruta.

Otro día estuve en la iglesia de Santa Cruz, y don Pedro, su párroco, me dijo que volviera otro día por la tarde, que me abriría su biblioteca para que yo mismo pudiera buscar, cosa que así hice, y pasé un rato, no ya buscando el mío, sino contemplando su colección de libros antiguos.

Otro sábado, también visité el Asilo de Ancianos, junto a la iglesia de San Benito, así como la iglesia de Los Terceros. En esta última pude contemplar las bellas figuras del paso de Semana Santa conocido como La Cena. Estaban sobre una tarima de forma que la distancia para observarlas era mínima.

Varios meses de búsqueda, no me desanimaron, y busqué en Internet, donde obtuve algunas respuestas amables, pero sin solución. En una librería de viejo del barrio de Santa Cruz, su dueña, una señora extranjera que me atendió muy bien, me proporcionó un folleto con todas las librerías ve viejo de Sevilla, que también visité, así como la moderna librería San Pablo de la calle Sierpes.

El último sábado que busqué, pasé por otra residencia de Ancianos de San Juan de Dios en la plaza de Zurbarán y el portero me dijo que tampoco tenían libros viejos. Allí hay una imagen pequeñita de nuestra querida Virgen de la Fuensanta ( la trajo Matías Molina desde Villanueva) que quise ver, pero no pude ya que la iglesia estaba cerrada a esa hora. Pensé que me volvería pronto a casa, pero recordé que la monja mejicana ya debía de haber vuelto de su país, por lo que sin dudarlo me encaminé a la iglesia de San Pancracio, y por la puerta del convento pregunté por ella, que salió al momento. La hermana María José es una monjita , joven, guapa y agradable, que se quedó con el libro, y me pidió que le diera una semana de plazo. Pasados unos diez días, la llamé por teléfono, y me dijo que tenía un ejemplar que podría valer. Efectivamente pasé por allí me dejó el libro sin ningún tipo de obstáculo, hice las fotocopias necesarias, y el libro quedó restaurado en el mes de marzo de 2005.

La restauración creo que quedó bastante bien, pero gracias a ella he podido conocer muchas cosas de Sevilla, y me he animado para en el futuro seguir profundizando en el conocimiento de esta bella ciudad, a la que quiero casi tanto como a Villanueva.


Matalascañas (Julio 2006)

En el siglo XVII, el litoral onubense no estaba protegido debidamente, por lo que se recibían invasiones piratas en esta costa, cuyas excelencias fueron descubiertas muchos años después.

Felipe II ordenó la construcción de seis torres almenaras (torres de luz) desde Huelva a la desembocadura del Guadalquivir, (aunque había un plan más ambicioso que no se llegó a completar), al objeto de vigilar las costas.

Los nombres de las citadas torres por orden de cercanía a la ciudad de Huelva, fueron: Del Oro (Del Loro, que de las dos formas le llaman, aunque es mas probable la denominación Del Loro,ya que se encontraba en las inmediaciones del río Loro ), Del Asperillo, De la Higuera, Carbonera, Zalabar y San Jacinto. Aunque las seis se construyeron a la misma distancia del mar, los movimientos del agua, erosionaron el terreno, e hicieron que las tres primeras desaparecieran, quedando las otras tres en pie y más alejadas de la costa porque el mar se retiró en aquella zona, probablemente por su cercanía a la desembocadura del Guadalquivir

En el año 1.754, la Torre de la Higuera fué abatida por el oleaje, quedando destrozada, a excepción de su base que quedó entera e invertida sobre la tierra. Esta es la imagen y el símbolo de la Playa de Matalascañas.

A esta parte de la torre que aún perdura, se le conoce con varios nombres popularmente, La Roca, La Peña, La Piedra, El Tapón, etc.

Hasta no hace muchos años, en la zona de la Torre de la Higuera no había edificaciones, si exceptuamos las chozas de los pescadores que estaban hechas en gran parte de cañas. De ahí se dice que se deriva el actual nombre de Matalascañas.

En la actualidad es una urbanización con una superficie de unas quinientas hectáreas en forma de rectángulo de unos cinco kilómetros de larga por uno de anchura declarada zona de interés turístico nacional, que durante los meses de verano se calcula que alberga a unas 190.000 personas.

No cabe duda, de que el principal atractivo de esta playa, es su finísima arena dorada, además de su cercanía al Coto Doñana, pero existen otros atractivos, como el Centro de Interpretación del Litoral, que es un pequeño museo ubicado en una torre almenara nueva, de construcción moderna donde se explican el suelo, la fauna y vegetación de esta zona, y el recientemente inaugurado Parque Dunar.

El Parque Dunar es una zona de una superficie de 130 hectáreas con varias edificaciones, siendo una de ellas el Museo del Mundo Marino que tras varios años de construcción se abrió al público en julio del año 2002. Consta de varias salas, y cada una de ellas dedicada a un tema.

La sala de las dunas, explica el movimiento de estas en el transcurso de los años, y como afecta su movimiento a la vegetación. Es el paisaje característico entre el mar y la tierra, y con su estructura dinámica tiene su fauna y flora propias.

En la sala de los cetáceos, se explica como la proximidad con el Estrecho de Gibraltar hace de esta zona un sitio privilegiado para la observación y estudio de los cetáceos debido a las corrientes, temperatura y relieve del fondo marino, siendo el lugar de paso entre el Atlántico y el Mediterráneo. Se exponen dieciséis réplicas de trece especies de cetáceos varados en las costas andaluzas, como el delfín común, la beluga, la orca y el rorcual, destacando precisamente un ejemplar de este último, con una longitud de 19,58 metros de longitud, cuyo esqueleto también está expuesto, y cuya triste historia es la siguiente:

En el año 1997, navegaba la ballena hembra (rorcual) preñada hacia las costas italianas, donde hay un lugar adecuado para parir en condiciones óptimas de calma y temperatura, y se quedó dormida a causa del cansancio frente a las costas de Huelva. Un barco de gran tonelaje de una empresa de abonos, que no detectó a tiempo su presencia la embistió, rompiéndole cuatro costillas, y murió su cría, un hermoso ballenato de unos mil quinientos kilos. Se movilizó rápidamente un equipo de personal especializado, que remolcó al animal aún con vida hasta las costas del Coto Doñana donde murió también. Fué enterrada durante tres años, al cabo de los cuales se desenterró su esqueleto, que está expuesto como decimos, y en el que se observan las cuatro costillas rotas que han sido pegadas en la reconstrucción ósea.

En la sala dedicada al mar, destaca un pequeño microcosmos, que dicen que es uno de los dos experimentos que tiene la NASA en Europa de este tipo. El otro está en Turín. Se trata de una esfera (ecosfera) de cristal de unos ochenta centímetros de diámetro, sellada desde hace tres años, que alberga vida en su interior, y que se reproduce como en un ecosistema sin fin. Tiene algas, bacterias, agua salada y unos animalillos denominados "krill", que son una especie de camarones muy pequeños (que forman parte del plancton que sirve de alimento a las ballenas), que se observan moviéndose por el agua, si nos fijamos con atención. Como la ecosfera está en un recinto sin luz natural, se ilumina artificialmente, para que se produzca la fotosíntesis.

La sala anterior, es la dedicada al mar, pues bien, la de ahora es la dedicada a la mar, que es como la llaman los pescadores, y las gentes que viven de ella, viéndola desde un punto de vista más humano. Aquí se expone una barca vieja, donada al museo por un pescador apodado El Pato (que aún vive y se puede ver y oír su voz en un video de la misma sala) con la condición de que se cuente a los visitantes su historia, que es muy sencilla, ya que con esa barca sacó adelante junto a su mujer, a todos sus hijos, con la particularidad de que fueron unos diez (no recuerdo la cantidad exacta) y dos de ellos nacieron dentro de la barca, mientras faenaban a la par su mujer y él.

Otra cosa que llama la atención en esta sala, es la pesca del atún, mediante el método de almadraba, que consiste en un laberinto de redes que se tienden en el mar (perdón, la mar) durante un periodo de unos tres meses. Se van conduciendo los atunes hasta un recinto rectangular donde no pueden escapar, y con una red arrastrada por dos barcos, se va reduciendo el espacio y los atunes se pescan con ganchos desde el barco. Es una batalla en la que siempre pierden los pobres animales, reproducida en video, y esquemáticamente. Se indican los nombres de las redes y artes de pesca que son variadísimos.

La sala siguiente es la dedicada a los barcos y rutas, siendo lo más destacable, un barco de vela latina, a medio construir. Este tipo de barco apareció en el Mediterráneo entre los siglos VIII y IX extendiéndose muy pronto por toda la zona por su idoneidad para "costear".

El barco muestra, tiene una eslora de ocho metros, y está construido con madera de pino piñonero (el pino piñonero de esta zona tiene una forma redondeada, a diferencia del que tenemos en nuestras sierras que es alargada. En cierta ocasión pregunté el por qué, y me dijeron que era debido a la distinta climatología), aunque siempre se construyó con madera de sabina que es mucho más dura, pero desgraciadamente ya apenas queda.

La última sala está dedicada a los audiovisuales, destacando dos documentales de producción propia, y otro del año 1951 sobre la pesca de la ballena.

Solo me resta añadir que a los visitantes ávidos de baños y sol, les recomiendo reserven algún tiempo para conocer los demás atractivos de esta zona que son muy interesantes, y muchos más de los aquí expuestos.


Diccionario de Villanueva del Arzobispo (Marzo 2006)

Mi padre ha hecho un diccionario de vocablos propios de su localidad natal: Villanueva del Arzobispo, Jaén. Me ha pedido que lo ponga aquí disponible para descarga por si le interesa a alguien o por si hay alguna persona que quiera colaborar o simplemente hacer algún comentario. El diccionario de Villanueva del Arzobispo está en el registro territorial de la propiedad intelectual de andalucia sito en la calle castelar 22.